“Wall·E”

Soberbia, maravillosa, fascinante. Todo, absolutamente todo me parece magistral en la última propuesta de la mágica Pixar. 

Me explico de forma esquemática y en 10 puntos:

1 – El comienzo escenificado en esa Tierra deshabitada, desoladora, donde la basura alcanza el tamaño de los rascacielos. Un arranque rebosante de pesimismo.
2 – Un robot limpiador, el último “hombre” vivo, en absoluta soledad. La presentación del personaje ya nos indica lo increíblemente entrañable que se revelará.
3 – El evidente referente que supone Chaplin en esta parte inicial que remite al cine mudo, haciéndose patente en los gags físicos y la poesía romántica (y visual) que se va escribiendo desde que Wall·E se encuentra con Eve.
4 – El diseño de los personajes, especialmente de la pareja protagonista. Él, caduco; ella, sofisticada. El contraste entre dos mundos. Y es increíble la capacidad de los genios de la Pixar para otorgar grandes significados a pequeños gestos, pues ambos transmiten muchas emociones mediante ligeros cambios en sus ojos, sonidos o en postura corporal.
5 – La historia de amor entre máquinas, que me parece verdaderamente emocionante. Es asombroso cómo dos criaturas animadas pueden calar tan hondo.
6 – La visión deprimente de un futuro sembrado de humanos orondos y acostados ante pantallas permanentes en un universo computerizado, impoluto, frío, impersonal, deshumanizado. En lugar de evolución, ha habido una involución: véase cuando estos humanos comienzan a andar, descubriéndose a sí mismos y un desconocido abanico de pobilidades. Y nótese que ya ni siquiera mantienen contacto físico. La única solución es la vuelta a los orígenes.
7 – El mensaje ecológico, colado con elegancia, sin forzar, para que, de alguna manera, reflexionemos durante un instante sobre lo que le estamos haciendo al planeta.
8 – La narración eminentemente visual. Prescinde casi del diálogo en una decisión muy atrevida. Cine en estado puro de dinamismo ejemplar y que confía en el genuino poder de la imagen.
9 – La animación: tremenda. No sólo por los personajes (es significativo que los robots ostenten muchos más matices que unos humanos secundarios y homogeneizados), sino también por los fondos, los escenarios. Las texturas de La Tierra como territorio postapocalíptico y rebosante de desperdicios y las texturas de la nave como lugar estilizado y esterilizado.
10 – He reído y he llorado; me ha divertido y me ha conmovido.

Me ha tenido hipnotizado. ¿La mejor de Pixar? No lo sé. Lo que sí sé es que, para mí, Wall·E se trata del mejor estreno de este año recién acabado.

Anuncios

6 pensamientos en ““Wall·E”

  1. Pues a mi me parece que es una de las películas más sobrevaloradas de 2008. No es mala -difícil que Pixar haga una película mala- pero si bastante mediocre.

    Mantiene básicamente la misma estructura de todas las anteriores (podríamos exceptuar a Toy Story 2, la única secuela), con una buena idea inicial, un desarrollo más bien clásico y algunos guiños para adultos. Todo esto garantiza un piso de calidad superior a la media, pero también un techo.

    Además, yo no veo las similitudes con el cine mudo, ya que el manejo de los silencios es claramente un recurso del sonoro. Y por otro lado me hace ruido que el mensaje ecologista, eso de que la sociedad de consumo puede llevarnos a acabar con el planeta, llegue desde la Disney, la misma empresa que nos “invita” a comprar todo el merchandising relacionado con Wall-E.

    Saludos

  2. ¿¿Wall-e mediocre?? (hay gente que tiene unos cojones como cabezas de bebé)..
    Y sí, a mi sí me parece que hay similitudes con el cine mudo en sus primeros minutos (joder, es obvio), ¿y el hecho de que la Disney quiera vender camisetas qué narices le va a importar a la gente cuando vea la peli? ¿quién va a pensar en eso? En fin, que me parece un peliculón, y poco más que decir..

    Saludos.

  3. Después de haber escuchado comentarios tan buenos sobre la película, sólo he podido sentirme defraudado porque no ha cumplido mis expectativas (quizá sobredimensionadas). Para mí la película tiene dos partes:

    La primera, hasta que Wall-e abandona la Tierra. Esta parte es muy buena y crea grandes expectativas. Buena presentación de personajes, ahonda en el interior emotivo del robot, gran escenografía, iluminación, etc… y lo más importante: te genera misterio sobre el resto de la película: ¿será bueno el robot que busca la planta? ¿qué le ha pasado a la tierra? ¿Qué hay más allá del planeta?

    Lo malo de la película es que la segunda parte defrauda en la resolución de dichas preguntas. Para ello utiliza una idea bastante previsible (no doy detalles para no desvelar su trama) y con un desarrollo bastante estereotipado. El resto de personajes no aportan nada a la historia, además de ser “personajes planos”, o por llamarlos de alguna forma, poco o nada desarrollados. Si tuviese que utilizar una palabra para esta segunda parte sería PREVISIBLE. Afortunadamente el final consigue un poco de emotividad basándose en el único personaje que vale la pena en la película, el protagonista.

    En conclusión: Un buen inicio que levanta expectativas que luego se desinflan a partir del meridiano de la película. ¿Recomendable? Sí, pero no esperéis una obra maestra.

  4. Pingback: Listmanía (VII): La mejor película de 2008 según… | Intramuros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s