Escabechinas recientes: “Borderland” y “Frontière(s)”

En el género de terror, adentrarse en territorios desconocidos y alejados de lo civilizado tiene sus graves consecuencias. Y lo que sucede es que las víctimas lo desconocen… para fortuna de unos verdugos que, contando a su favor con su hábitat natural, la demencia y el factor sorpresa, cazan a las presas con relativa facilidad y métodos expeditivos. Suerte que siempre queda alguien que, a pesar de los pesares, se repone ante la adversidad y resurge para, de esta manera, incordiar (y de qué manera) a los malos-malosos de la función.

Hay límites, fronteras, que es mejor no cruzar.

A esta introducción responden dos películas recientes a las que vale la pena echar un buen ojo y que paso a comentar a continuación.  

Borderland (2007) / Director: Zev Berman / Guión: Eric Poppen y Zev Berman / Intérpretes: Brian Presley, Martha Higareda, Jake Muxworthy, Rider Strong, Damián Alcázar, Sean Astin.

El ritual del sacrificio humano como objeto de culto para una jauría enferma es, en este caso, la amenaza de turno para nuestros inadvertidos personajes. Ambientada en territorio fronterizo con acierto, pues hace sentir el sofoco de la atmósfera y la indefensión ante la jungla humana, recuerda a lo que ya propuso Hostel en tanto que unos jóvenes americanos con ganas de pasarlo bien viajan hacia un lugar hostil (el México impune de la frontera), encontrándose, de bruces, con el horror local. A diferencia, eso sí, de la nadería pueril pergeñada por Eli Roth, en Borderland no hay sentido del humor grueso ni una caricaturización vulgar, sino un devenir más cruel de lo esperado hacia el infierno. Cruda, áspera y violenta, la película incomoda y ofrece buenas dosis de acción y sangre.

A pesar de algunos clichés que evidencian lo nada original del asunto, lo poco que transmite el pétreo protagonista y que resulta un tanto previsible en su desarrollo, Borderland es sórdida, avanza con brío y cumple su cometido como producto que enerva eficazmente al espectador. Por todo ello, el aficionado al género debería, al menos, tenerla en cuenta aunque no sea, ni mucho menos, una cita imprescindible.

Y el final, tan seco y primario (la pura rabia del superviviente), es estimable.

Valoración (0 a 5): 3

—–

Frontière(s) (2007) / Director: Xavier Gens / Guión: Xavier Gens / Intérpretes: Karina Testa, Aurélien Wiik, Patrick Ligardes, David Saracino, Maud Forget, Samuel Le Bihan, Chems Dahmani, Amélie Daure.

Aunque suponga la enésima revisitación del repetidísimo concepto de La matanza de Texas y beba de los referentes esquemáticos del survival horror sin ofrecer mayor novedad a la causa, es necesario apuntar que la película de Xavier Gens es suficientemente enérgica como para atenazarte y no soltarte durante este descenso al sufrimiento humano donde se mezcla, con explosividad, lo grotesco con lo atroz.

La cinta sigue una evolución, tocando varios palos: crítica sociopolítica (las violentísimas revueltas en los suburbios parisinos, la incertidumbre de las elecciones democráticas), desarrollo de una situación desesperante en algún lugar perdido de la Francia profunda que se ve venir, sadismo retorcido para dar y tomar y, por último, acción gore según la fórmula ya conocida de… víctima(no-tan-desvalida)-contra-villanos(pasados-de-vuelta).

La última parte de la película (la que destaca con mayor fuerza, sin duda) incluso me ha sabido a western inconfeso, en concreto por su uno contra todos a modo de duelo. De hecho, me ha recordado a lo que hizo Alexandre Aja en la espectacular recta final de Las colinas tienen ojos, armas de fuego incluidas. Acción pura y dura en un enfrentamiento a muerte como representación de la catarsis violenta del superviviente que, asediado por sus enemigos, se defiende como nunca haciendo aflorar el instinto primario. Y esto es así hasta el punto de que cierta escena del final, rebosante de balas y destrozos, remite a la lírica del acoso y derribo que sufre el antihéroe del western crepuscular (salvando todas las distancias).

Gens, por lo tanto, demuestra un buen pulso para rodar cuando decide implicar a los personajes en un brutal mano a mano físico (y muy sangriento, claro) que se ve beneficiado por la sucia atmósfera y su falta de escrúpulos a la hora de condenar a unos y a otros en una espiral de muertes estéticas y enfermizas.

Es verdad que la parábola sociopolítica (el peligro de los partidos de extrema derecha simbolizado en los neonazis) es tan forzada y obvia que sobra por completo. Pero, en todo caso, lo que a mí más me interesa es la potencia de una propuesta que, aunque acumula muchas referencias batidas en la coctelera, sabe encontrar su sitio como entretenidísimo y feroz ejercicio visual de choque y no exento de ironía.

¡Están locos estos galos!

Valoración (0 a 5): 3,5

Anuncios

4 pensamientos en “Escabechinas recientes: “Borderland” y “Frontière(s)”

  1. Acabo de ver Frontière(s). Me ha gustado a pesar de la obvia comparación con Las colinas. ¿Por qué siempre la niña con problemas es la buena? :D. En fin, que la peli se vale por sí sola, sí señor.

    He bajado también Borderland. A ver qué tal.

  2. Frontiere empieza como L’Interieur, sigue como Psicosis, continúa como Hostel y acaba como Las colinas tienen ojos, y en mitad del trayecto, hay citas a Haute/Alta tensión y La Matanza de Texas.

    Le sobran referencias y minutos y varias secuencias videocliperas y, sin embargo, se deja ver, es decir, siempre y cuando no sufras de problemas estomacales, especialmente sus últimos cuarenta minutos, un climax emocional con todas las de la ley.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s