“Las tres noches de Eva”

 

The Lady Eve (1941) / Director: Preston Sturges / Guión: Preston Sturges y Monckton Hoffe / Intérpretes: Barbara Stanwyck, Henry Fonda, Charles Coburn, Eugene Pallette, William Demarest, Eric Blore, Melville Cooper. 

…..

Jean: You see, Hopsie, you don’t know very much about girls! The best ones aren’t as good as you probably think they are, and the bad ones aren’t as bad. Not nearly as bad. So I suppose you’re right to worry, falling in love with an adventuress on the high seas.
Charles “Hopsie”: (bitterly) Are you an adventuress?
Jean: Of course I am. All women are. They have to be. If you waited for a man to propose to you from natural causes, you’d die of old maidenhood. That’s why I let you try my slippers on. And then I put my cheek against yours. And then I made you put your arms around me. (softly) And then I, I fell in love with you, which wasn’t in the cards.

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Puede uno encontrar en esta IM-PA-GA-BLE comedia romántica, Las tres noches de Eva, una extensa colección de escenas inolvidables, pero tal vez una, en especial, merecería ser enmarcada en oro puro como prueba de la magia del cine. La estafadora Jean (Barbara Stanwyck), que ya ha seducido al ingenuo Hopsie (Henry Fonda) provocando un accidente que la ha dejado sin tacón en la escena inicial del cortejo (seguida por un cambio de zapatos), consolida el enamoramiento al abrazar y mecer los cabellos de su inadvertida víctima con la delicadeza de un ángel. La mujer acaricia el lóbulo de la oreja, la cara y el pelo de ese hombre en éxtasis y atrapado como en un hechizo. Juntos sus rostros y casi en susurros, Jean habla, tienta y desliza sus dedos sobre Hopsie, elevado a las alturas del placer. He aquí su maestría para fascinar y convertir esta sencilla intimidad en una de las cimas absolutas de la torridez cinematográfica. Caliente, caliente.

Acto seguido, ella, acostada, dice: “Creo que ahora podré dormir tranquilamente”. Y él, incorporándose y visiblemente jodido, replica: “Ojalá pudiera decir lo mismo”.

¿Coitus interruptus?

Lo cierto es que las escenas citadas, a las que habría que añadir el frustrado desayuno del señor Pike o la escandalosa confesión de Jean/Eve en la noche de bodas escenificada en ese tren que avanza con furia (en un obvio paralelismo hacia el estado de enfado de su marido), podrían pertenecer a una antología de la mejor comedia americana sin dudarlo ni un segundo. De hecho, son muchas las situaciones ingeniosas que por sí mismas justificarían el visionado, abarcando desde la audacia del director de mostrar, a través del espejo de bolsillo de ella, cómo se comporta él entre mujeres al acecho, hasta dar lugar a la ceremonia de la confusión en el juego de las cartas y las apuestas.   

Con varios puntos en común con La fiera de mi niña (Bringing Up Baby, 1938, Howard Hawks), en la película de Sturges encontramos elementos propios de la screwball comedy y a una pareja, formada por un científico y una chica avispada, que se enamora entre intrépidas correrías. Pero, aunque Las tres noches de Eva sea divertidísima y esté sembrada de graciosos gags, aquí no se deja de lado, en ningún caso, a los personajes ni sus hábiles diálogos cargados de dobles sentidos. Más que alocadas caricaturas al servicio de un mecanismo engrasado, Jean y Hopsie son seres que viven una evolución. Ella, una estafadora que se redime enamorándose, y él, un solterón virginal un tanto torpe, sobrepasado por las circunstancias.

Preston Sturges también tiene tiempo de hablarnos de la conveniencia de conocer a esa otra persona con la que se pretende compartir una vida. No es la primera impresión la que debería prevalecer ni el calentón pasajero que uno pueda pasar. Cuando Jean, despechada, se convierte en Eve en un cambio de identidad que hasta un ciego podría ver, Hopsie, descolocado, comienza desconfiando para, después, autoconvencerse de que se trata de otra. Una segunda oportunidad. La misma esencia, con diferentes identidades.

Del trabajo de los actores, tanto los principales como los secundarios, todo comentario estaría de más. Como es habitual en los mejores clásicos del cine, el reparto, sin excepción, figura a un gran nivel, especialmente en el caso particular de una Barbara Stanwyck apoteósica, en todo su esplendor, cuyo papel fue escrito a su medida.

Obra maestra, claro.

Valoración (0 a 5): 5

· Para saber más: Amplio análisis en Filmsite [+]

19 pensamientos en ““Las tres noches de Eva”

  1. Coño, Max, menuda zamponada te estás dando de buen cine clásico, bien, bien, ya era hora.
    De Prestos Sturges todo merece la pena, ésta es desternillante, pero luego ‘Los Viajes de Sullivan’ es imprescindible, y a mi juicio las más locas y graciosas son ‘Salve, Héroe Victorioso’ y ‘El Milagro de Morgan Creek’.

    Saludos.

  2. Tomo buena nota, Messieur Stovall. En los últimos días me he metido entre pecho y espalda una porrón de maravillas incontestables. Tantas, que a punto estoy de multiorgasmear.😀

    “Las tres noches de Eva”: Obra maestra absoluta. A ver si saco tiempo y completo el post.

  3. Por cierto, la película será desternillante (que sin duda lo es), pero también me parece muy calenturienta al permitir la seducción pero no la consumación (véase al personaje de Fonda, loquito de pasión, aguantando carros y carretas). Hay dos escenas, la del cambio de zapatos (en la foto) y la de las caricias (que he destacado en el post), que me parecen muy atrevidas en su sugerencia. Son arriesgadas para la época, al igual que los dobles sentidos de los diálogos. ¿No crees, Red?

    No hay palabras para definir la actuación de Barbara Stanwyck, en serio.

  4. A Sturges le encantaba jugar con eso. Además, eran tiempos donde la sutileza reinaba, y se decían muchas más cosas que siendo evidente. Pocas veces los diálogos fueron tan brillantes como en películas como ésta.

    Por cierto, hace poco salió ésta en dvd junto con otras dos de Sturges, ‘Los Viajes de Sullivan’, que sigue siendo su obra más famosa, y ‘Un Marido Rico’, que es divertidísima. Las editaron junto con otras joyas de Lubitsch. Te las recomiendo TODAS.

    Y po cierto, la Stanwyck maravillosa.

  5. Vaya ritmo de clasicazos!

    Excelsa comedia (no tengo adjetivos) de Strurges. Interpretaciones brillantes, ritmo, dialogos afilados, comedia magistral. Con esta y “Los viajes de Sullivan” se ganó el cielo.

  6. Bueno, pues ya he sacado tiempo y he completado la reseña que tenía por acabar de la película. La verdad es que me gusta más la de Sturges que la de Hawks por un motivo: los personajes y su evolución.

    Preston Sturges is my master now!🙂

  7. Acabo de comentar con Toldo que estás saturándote de cine genial. Hora de ver algo de Uwe Boll.

    POR CIERTO, no se te ocurra ver “Rabbits” de un tirón. Además de que puedes acabar esquizo, es todo el rato igual.

  8. Pues aún tengo en reserva varios peliculones más. Seguiremos informando, pero si algo me queda claro tras mi último atracón de clásicos es que hay un nombre que todo cinéfilo de bien debería apuntarse: el Nicholas Ray de los inicios. Brutal. Lo he dicho otras veces, pero lo repito porque soy un plasta.

    No he visto nada del célebre Uwe Boll. Y también te digo que será difícil que me anime a hacerlo…😀

    Tuve que dejar de ver “Rabbits” más o menos a la mitad. Me refiero a que vi la mitad de capítulos. Me estaba volviendo loco. Vaya experiencia más bizarra, macho. Madre del amor hermoso… Muy hard.

  9. Max Renn, no le hagas caso a Kesher y mira Rabbits todo seguido. ^^😀
    Yo lo hice, y eso explicaría muchas cosas, pero tenía tanto mono de ver una nueva película de Lynch que quise ver todos los cortos seguidos para intentar emular una.
    Digamos, que uno sólo de esos cortos tiene más intensidad que algunas películas enteras, así que verlos todos de golpe es una sobredosis que te puede dejar jodido o entusiasmado. Eso depende del estado de ánimo que se tenga en ese momento. Sí, es droga bizarro-cinéfila.

    La sensación que tuve al finalizar el largo visionado fue bastante inquietante. Emociones enfrentadas. No me atrevo a revisionarlos.

    PD: Tengo que volver a ver películas. Jodidas series.

    PD 2: Kesher, ¿Te has cambiado el correo de la cuenta gmail? Te he escrito varias veces, pero me da que no lo has recibido.

  10. ¡Hombre, pero si es el amigo metálico!

    ¿Rabbits del tirón? ¡Estás como una regadera!

    La verdad es que no tengo huevos de hacer lo mismo, para qué nos vamos a engañar… Las consecuencias serían imprevisibles.😛

    ¿Viste “Inland Empire”? Yo, por desgracia, no.

    ¿No te apuntas al club de fans de Nicholas Ray? Dale caña a la mula, joer.

    Un secretito: me bajé “Crank” por recomendación del Sr. Toldo y ayer vi media hora. Igual me estoy haciendo viejo o algo, pero me puso de los nervios y la dejé para mejor ocasión. Llamadme rancio.😀

  11. A mí Rabbits también me pareció en su momento un pequeño coñazo, un experimento que no estaba a la altura de Lynch. Hasta que vi “Inland Empire” (creo que sale el DVD en junio, ¿no?), donde adquiere una dimensión distinta.

  12. Yo tampoco he visto “Inland Empire”, pero me niego a verla en un cine rodeado de gente, y menos desde que ví “La fin absolue du monde”.

  13. lo de la stanwyck es impresionante. que pedazo de actriz. Cualquier tipo de papel lo hacia descomunal, me pongo a comparar esta delicia de personaje en las tres noches de eva, graciosa, emotiva y bastante guapa con la sordida y rubia barata phillys dietrichson de perdicion y lo digo todo sobre esta actriz. en esta peli de sturges esta en su apogeo- es mi actriz favorita desde hace muchisimos años.

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