“Jarhead”

Jarhead (2005) / Director: Sam Mendes / Guión: William Broyles Jr., sobre la novela autobiográfica de Anthony Swofford / Intépretes: Jake Gyllenhall, Jamie Foxx, Peter Sarsgaard, Chris Cooper, Lucas Black.

Resultan sorprendentes los cambios de registro emprendidos por Sam Mendes. Si con su debut, la oscarizada American Beauty, nos ofreció una eficaz, amarga y ácida tragicomedia sobre el American Way of Life y mediante Camino a la perdición, su mejor trabajo, penetró en los terrenos del cine de gángsters con pulso maestro y sensibilidad, su última película, Jarhead, pertenece al género (anti)bélico. Mendes parte de la novela autobiográfica de Anthony Swofford (convertido en un personaje de la película e interpretado por Jake Gyllenhall), un marine que vivió en primera persona la primera Guerra del Golfo para, sobre hechos reales, retratar el proceso de formación y alienación de los “Jarheads”, los marines, los cabezas huecas, y su posterior estancia, a ras de suelo, en zona de conflicto. Sobre esos hombres, convertidos en obsesivas y programadas máquinas de matar tras anular su voluntad propia, gira una película que, lamentablemente, se queda a medio camino.

Para empezar, y como hiciese Stanley Kubrick en La chaqueta metálica, la cinta refleja el durísimo entrenamiento y las condiciones difícilmente soportables que afectan a estos peones. A continuación, un desértico infierno bélico los espera, estando abandonados a su suerte en un entorno hostil. Se deshumanizan y se inmunizan, obviando los sentimientos y los reparos para transformarse en autómatas al servicio de sus superiores, es decir, en “killers” genuinos. En los marines no hay libertad de expresión ni de acción, como dice el sargento encarnado por Jamie Foxx.

Sin embargo, Mendes se olvida de desarrollar a sus personajes y dotarlos de cierta entidad, de forma que aparecen desdibujados y estereotipados, importando más bien poco cuál sea su destino para el espectador. Como ocurría en la pirotécnica Black Hawk Down, no son más que bultos andantes y parlantes que causan la indiferencia del que no conecta, en absoluto, con sus dramas. Una especie de barrera invisible nos mantiene distantes de ellos, de su espera para entrar en acción, de sus métodos para combatir el aburrimiento, del sufrimiento que comporta la aridez y el calor del ambiente…

Pero los problemas no quedan ahí: el tono de la película parece indefinido. No funciona como aproximación a las perturbadas psiques de los soldados o a sus miedos e inquietudes, del mismo modo que tampoco se podría decir que cumpla si la considerásemos una mera película de acción sin mayores pretensiones. Además, Mendes incurre en no pocos tópicos en su narración y nos cuenta más de lo mismo sobre la guerra y sus consecuencias mediante este seguimiento del día a día de un grupo de marines que no lleva a ninguna parte. Todo es intrascendente, superficial, banal e incapaz de causar sensación alguna más allá de detalles ínfimos, posiblemente a causa de que el director pretende mostrarnos una visión tan gélida y limitada que acaba por caer en lo insípido y lo vacuo. En otras palabras, no hay alma, no hay fondo, tras este lujoso envoltorio. Y no sirve como excusa que la película haya sido fiel a la novela con el fin de ser un documento de lo que ocurrió a los ojos de un testigo directo. El cine es otra cosa.

La única faceta que cabe alabar de Jarhead es su factura visual. La fotografía del gran Roger Deakins vuela alto y algunas imágenes poseen una belleza innegable y un acertado efecto evocador (véase el infierno simulado a partir del incendio de los pozos petrolíferos). Es lo único que me satisfizo y que consideraría salvable.

Jarhead es una película, a la par que el título, tan vacía como los cabezabotes de sus personajes. Esta vez no, Sam.

Valoración (0 a 5): 1

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15 pensamientos en ““Jarhead”

  1. Comprendo lo que dices pero a mi si me gustó la película. Me parece que como poco retrata ese silencio y ese vacío de las guerras eso si a riesgo de quedarse sin decir nada. Me parece que hable de ella hace un par de semanas. De todas maneras la más floja de Sam Mendes

  2. Hombre, en cierto sentido hay que aceptar el sinsentido de la guerra, de los acontecimientos y de las reacciones de los personajes. Por ahí cualquier apuesta pierde cualquier posibilidad de brillantez si uno no está dispuesto a aceptarlo… la pega es que, aunque encuentre ciertas cosas estimables tanto en ésta como en la cinta de Scott que mencionas, sí que resulta imposible conectar del todo con la película por este punto. Yo lo que creo que mata a Jarhead (que en su dí encontré potable y gracias, pero mi opinión ha empeorado con el tiempo) es lo repetitivo, la tendencia a usar un taco cada dos por tres por las buenas (acabé hasta los webs de tanto “Bienvenido al infierno” o “Hijo de puta” y cosas así…) y de que la historia simplemente no interesa porque no existe tal historia. Lejos de eso, por ejemplo salvaría algún momento aislado como el personaje de Sarsgaard queriendo acabar con alguien y no dejándola… pero en general… gris, muy gris… pero no tan desdeñable como tú la dejas 😛

  3. ¿ysiestaveztequedaras?, he leído tu crítica y yo sí creo que la película acaba por ser devorada por la nada y el vacío, que son los temas de los que trata. Yo sí creo que pierde el equilibrio. Y bienvenido a este blog. 😉

    Freddy, de “Black Hawk Down” y “Jarhead” sólo salvo algunos hallazgos visuales. Aunque ambas son películas diferentes, creo que las emparenta el hecho de que la definición de sus personajes es muy endeble.
    Y sí, Freddy, en “Jarhead” no hay historia. En realidad, no hay casi nada. Y lo peor es que, por lo menos a mí, no me aporta nada nuevo.

    Espero que Mendes se deje de experimentos y vuelva al camino de antes.

  4. A mí tampoco me gustó, de hecho, acabé de verla un poco obligándome, por aquello de que tienes la esperanza de que dé un giro interesante y por fin “pase algo”, pero que va, ni por complacerme 😀 De todas formas, yo le daría algo más que un 1 sobre 5.

    Estoy de acuerdo contigo en que uno de sus principales problemas es la indefinición. Otro básico, que no tiene ninguna historia que contar o desarrollar, es un simple cúmulo de anécdotas que no conducen a ninguna parte, sin evolución alguna ni relieve dramático. Todo eso es justificable hasta cierto punto, para que contenido y continente converjan, pero no cuando sólo conduce a una película insulsa, vacía y cansina que tenía la oportunidad de decir mucho más. Y, tercero, que los personajes principales, todos y cada uno, son tan rematadamente repulsivos, cada uno a su modo, que no hay empatía posible, todavía menos simpatía, por lo que implicarse en la historia, perdón, en la no-historia es inalcanzable.

    Yo creo que a Mendes le dio por experimentar, que ya está bien, pero el experimento le salió mal. Aun así entiendo sus intenciones, pero el resultado me parece muy mediocre y, sobre todo, fallido. En cualquier caso, sí pienso que en el fondo hay un nexo en común entre la excelente “American Beaty”, “Camino a la perdición” y ésta, y es que comparten a un protagonista que está vitalmente desorientado y perdido en su entorno.

    Por cierto, gracias por el enlace, Max. Mañana te agregaré a mi lista de lecturas oficialmente, porque ya hace días que te seguía, pero nunca me acordaba de añadir tu link :S Tienes un blog muy majo. No siempre estoy de acuerdo con tus valoraciones, como es obvio, pero siempre hablas de pelis antiguas o modernas que, si no he visto, me apetece mucho ver, o en algunos casos son de mis favoritas.

    Saludos (Y perdón por la chapa que he soltado XD Es que a veces cuando me estoy cayendo de sueño, me entra la verborrea :P)

  5. ¡De chapa nada, Marnie! Interesante tu comentario y veo que en este caso coincidimos. Ten en cuenta que puntúo de 0 a 5, así que no le he dado la menor nota precisamente por su aspecto visual.

    Gracias por tus palabras sobre este humilde blog. Hacemos lo que podemos. Que alguien pierda su tiempo leyendo mis cosillas ya está bien, ya. 😉

  6. Jarhead no la he visto, pero ¡no has comentado nada sobre el tío del perrito! Aquel que luego tuve un sueño premonitorio y tal, ¿te acuerdas? XD

  7. Kesher, que vuelvas a contar en tu nuevo blog tu famosa anécdota con el hombre del perrito que era fan de los X-Men tiene delito. Es una pesadilla que me persigue porque me la imagino como una escena digna de una peli de Kevin Smith con algún eco surrealista lynchiano. ¡Basta ya! :P:D

  8. A mi “Black Hawk Down” me parece más interesante que “Jarhead” por un punt concreto: En la cinta de Scott perdono que los personajes sean tan endebles porque muestra lo crudo de la batalla y ahí me cuesta entender que en todas las guerras de tiempo los que pasan por ahí sean personas que demuestren algo más allá de ser soldados. El conflicto resta a los personajes. Por ahí lo perdono… pero es que en Jarhead hay una panda de gilipuertas haciendo el mongolo y nada más…. entonces sí que no se puede perdonar. Visualmente sí que tienen las dos cosas rescatables, pero en “Black Hawk Down” veo más cosas interesantes… mientras que en la de Mendes… más allá de alguna escena concreta… lo dicho… grisura

  9. Acabo de verla. Me ha gustado. Es una especie de comedia negra mezcla de El sargento de Hierro y Apocalypse now, con un toque M.A.S.H y una fotografía terriblemente buena.
    ¿Quién ganó ese Oscar?
    ¿Personajes planos? Puede ser, pero el prota absoluto está bastante bien definido, y los últimos minutos en la guerra son muy divertidos, con la frustración de no haber usado el arma.
    De acuerdo que Mendes se toma bastantes licencias, pero la peli no es para nada un desastre.
    Un 6´5.

  10. A mí me pareció terriblemente vacía, como he dicho más arriba. Un envoltorio chulo que esconde la nada más tediosa. No sé qué pretendía Mendes.
    Je, y el prota la verdad es que me parece un personaje sin empaque. Me era indiferente el destino de ese grupo de marines. Por mí, como si se hubiesen pegado un tiro…

    La de Scott no me gustó, pero me la tomé como un videojuego de pim-pam-pum. Personajes sin profundidad pegando tiros a diestro y siniestro. La fotografía también era buena.

  11. Me cago en la puta, lo que uno llega a leer por ahí. Jarhead es, sin ninguna duda, la película más valiente de Mendes, esa puta inglesa tan culta que un guíon de arrollador realismo desmontó todo el cine bélico previo, como ya hizo el genial Robert Aldrich con su incontestable Doce del patíbulo. ¿Intenciones, dices? LAS MEJORES: ponerte cara a cara con la vida de un soldado. Así es como éste es, como nos muestra esta puta obra maestra, tan sencillamente brutal y espontánea que da asco, un lindo asco traducico en líricas y hermosas imágenes. ¡Ese guión, ese guión, que muchos ni soportan por su puta veracidad iconoclasta!

  12. Pingback: ultram cheap

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