“El fotógrafo del pánico”

 

Peeping Tom (1960) / Director: Michael Powell / Guión: Leo Marks / Intérpretes: Carl Boehm, Moira Shearer, Anna Massey, Maxine Audley, Shirley Ann Field, Esmond Knight.

“Do you know what the most frightening thing in the world is? It’s fear”

Un primer plano de un ojo abierto de par en par: el del protagonista, quizás también el nuestro.

Una prostituta ante un escaparate y en una calle vacía. Un hombre se acerca con una cámara oculta bajo su abrigo. La prostituta camina y el hombre la sigue sin mediar palabra. Llegan al domicilio de la fulana. Ella se desviste. Él observa. La sigue filmando. Ella cree que será un aburrido polvo como tantos y tantos otros, pero algo ocurre: su cara se descompone y grita aterrorizada. Y Michael Powell, el muy maldito, nos obliga a ser partícipes al situarnos en el punto de vista subjetivo del asesino que maneja la cámara, viendo lo que él ve mientras rueda.

Nuestro hombre ha convertido la experiencia en una película, en un documental sobre el miedo. Está viendo el producto de su filmación en la sala de proyección de su casa. Ha inmortalizado el miedo real, el auténtico, a través de un objetivo que filma la muerte en directo.

Así, con este arranque tan poderoso, comienza El fotógrafo del pánico, una película sobre la fascinación del voyeurismo desde una perspectiva esquinada, enfermiza, que no se resigna a la ficción, a lo impostado, sino a la autenticidad del horror puro (¿y antecedente de las snuff movies?).

Mark Lewis (Carl Boehm) es un hombre tímido, apocado y aparentemente inofensivo. Sólo parece poder expresarse mediante el objetivo de una cámara que no abandona. Incluso parece llevar a cabo un coito metafórico con la chica del labio deforme cuando ella se sitúa, por primera vez, ante una cámara.

Hace uso de la realidad para dirigir sus propias películas, captando emociones verdaderas: las reacciones de sus víctimas en los instantes previos a morir. En comparación al director en cuyos rodajes trabaja Mark, nuestro querido psicópata llega lo más lejos posible. Mark no se desespera ante la falsedad de los intérpretes por la sencilla razón de que su método consiste en someter a los “actores” de su documental a la experiencia de saber que su vida se extingue. La mayor perversión que uno pueda rodar.

La escena donde Mark muestra imágenes de su infancia, rodadas por su padre, a la chica del piso de abajo y la secuencia en la que una actriz que ejerce de doble nos brinda un baile (la película se transforma, por unos instantes, en un musical) como antesala de su muerte en directo son, junto al prólogo, los grandes y más enérgicos momentos de esta espléndida cult movie de vivos y expresivos colores (tremenda fotografía de Otto Heller) que trata sobre los mecanismos de la imagen y del mirón.

Valoración (0 a 5): 4,5

7 pensamientos en ““El fotógrafo del pánico”

  1. Maravillosa película ésta, recuerdo que lo único que me falló un pelin fue el reparto de actores, ya que mejorando esto sin duda la consideraría una obra maestra y no “sólo” una cinta espléndida. El prólogo que explicitas recuerdo que me pareció el mejor momento de la película (¿Antecedente de Halloween?) al ser uno de los momentos que mejor reflejan la obsesión de la película con el voyeurismo y, de paso, con la violencia y la muerte. Lástima que en su día fuera vapuleadísima por la crítica y menos mal que con el tiempo se redescubrieron todos sus méritos.

  2. Yo no la llego a considerar una obra maestra porque… no sé, es como si le faltara algo que no sabría explicar. Repito: algo le falta para que me fascine, pero aún no sé el qué. Posiblemente sea el hecho de que el magistral prólogo cree una expectativas tan altas que después no se ven del todo cumplidas…

  3. Hola, Max, jeje, todo un placer dar con este blog que tanto hermana con el nuestro aunque la finalidad sea, sólo en apariencia, tan dispar.

    Peeping Tom es una de las grandes a juicio del cánido que esto suscribe, y esto me hace pensar que no estaría de más regalarme un revisionado.

    Saludos VideoArenRos.

  4. Soy un poco pelma, pero todavía no me he ido😄

    A mí sí me parece una obra maestra, no tanto en el sentido de que sea perfecta e inmejorable, que en ese sentido también pienso que se ajusta bastante, sino porque creo que, a pesar de que se han llegado a hacer muchísimas películas sobre el tema del voyeurismo desde multitud de enfoques y tocando todos los ángulos posibles (sin ir muy lejos, mi papá cinematográfico era un experto en estas cosas :P), “Peeping Tom” siempre será una de las dos referencias entre las referencias (la otra sería “La ventana indiscreta”, y no es por darme autombo XD).

    Ah, y otra cosa; parece mentira que en aquella época se hiciera una película tan audaz y ahora el cine de terror sea tan mojigato, por mucho que salpique de sangre en la superficie y te dejen sordo con el volumen de los efectos sonoros. Pienso que esta película es cantidad de perversa, porque aunque lo que ves es horripilante, te fascina mirarla y te hipnotiza, y así también convierte al espectador en voyeur.

  5. De acuerdo contigo respecto a lo de “El fotógrafo del pánico” y “La ventana indiscreta”. Son dos referentes ineludibles a la hora de tratar la figura del mirón y nuestra condición de “voyeurs” por naturaleza. Es increíble la capacidad de ambas películas para enganchar al espectador a la pantalla y convertirlo en algo parecido a los personajes. Ellos se fascinan mirando y nosotros también. Esa complicidad es mágica.

    Según tengo entendido, en aquella época la película generó una enorme polémica y, dicen, casi hundió la carrera de Powell. Y la crítica la masacró.

  6. Para mi “Peeping Tom” es una indiscutible Obra Maestra ya no de genero sino del Cine Mundial. Aún recuerdo la primera vez que la vi ( en el festival de Sitges, ya hace 10 añitos) y recuerdo que sali del cine asqueado y con ganas de vomitar. Quizá tenga algo que ver el haber dirigido cortos y demás, pero es impresionante. El uso psicologico que hace del color (hice un estudio para la diplomatura de cine) le emparenta con Antonioni y las teorias de Eisenstein en sus libros. un 5.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s