“¡Suspense!”

The Innocents (1961) / Director: Jack Clayton / Guión: William Archibald, Truman Capote y John Mortimer, sobre la novela “Otra vuelta de tuerca”, de Henry James / Intérpretes: Deborah Kerr, Peter Wyngarde, Megs Jenkins, Michael Redgrave, Martin Stephens, Pamela Franklin.

Miss Giddens: “A veces uno no puede evitar imaginar cosas”.

Algunas películas muestran su condición de excepcional experiencia cinematográfica desde el mismo arranque. ¡Suspense! (absurdo título en nuestro país por cargarse la lírica del original) comienza con la pantalla en negro y una canción cantada por una voz infantil. A continuación, mientras en los títulos de crédito discurren nombres ilustres como los de Jack Clayton (director), Truman Capote (co-guionista) o Freddie Francis (director de fotografía), vemos unas manos en posición de rezo que, enseguida, dan paso al rostro iluminado sobre fondo negro del personaje encarnado por Deborah Kerr. Solloza y transmite un gesto atormentado, y es entonces cuando deducimos o sospechamos que algo estimulante está por venir. Y no nos equivocamos.

¡Suspense! está basada en la magistral novela “Otra vuelta de tuerca”, de Henry James, una obra clásica que ha sido objeto de numerosas adaptaciones más o menos afortunadas. En la novela, James cimenta su relato en el poder de la sugerencia y lo sutil con un estilo tremendamente elegante, elaborado y fluido; en la película, Clayton también aboga por el dominio de lo sutil, por sugerir más que mostrar, por evitar cualquier tentación de ser explícito, provocando que sea el espectador quien construya su versión de los hechos y sienta en sus carnes el misterio y la intriga de una historia ambigua y el interés por tratar de averiguar el meollo de la cuestión. Además, el director, a la manera del escritor, hace gala de una perfección formal asombrosa. Desliza la cámara con suavidad por los escenarios, alarga los planos eludiendo excesivos cortes, busca los encuadres más estéticos e idóneos y, en definitiva, realiza una puesta en escena de una belleza absoluta y poder atmosférico con el apoyo de Freddie Francis, maestro de las luces y las sombras.

La historia, sobradamente conocida, envuelve a una institutriz muy formal, Miss Giddens, interpretada por una inmensa Deborah Kerr, cuyos servicios son contratados por el tío (Michael Redgrave) de Flora (Pamela Franklin) y Miles (Martin Stephens), unos niños huérfanos que viven en una enorme casa de campo. La condición es que la institutriz se haga cargo de todo y los cuide sin necesidad de ponerse en contacto con el hombre. Él quiere mantenerse aparte y ella acepta y se desplaza al hogar de los pequeños para convertirse en la persona que los atienda, se responsabilice de su educación y les ofrezca el mayor de los afectos.

En cuanto Miss Giddens llega a su destino, Clayton nos presenta a la encantadora pero traviesa Flora mediante su reflejo en un lago, quizás con la intención de otorgarle un halo de misterio desde su aparición. Más adelante, la niña manifiesta, ante la atónita mirada de su institutriz, una teoría consistente en que ser malo equivale a no ir al Cielo y permanecer vagando, otro de los elementos que nos sirven para formarnos una idea de por dónde van los tiros.

En la escena en que la institutriz abre una carta y lee algo acerca de Miles, observemos el plano donde Flora aparece en primera instancia y Miss Giddens se sitúa algo alejada, en un segundo lugar. La niña dice: “Mire, es una araña preciosa y se está comiendo la mariposa”. Tan sólo este detalle vale su peso en oro y justifica el visionado de la película. Ahí ya percibimos que algo no marcha bien. La niña enaltece una imagen perversa y Clayton la coloca en un plano relevante para sugerir, creo yo, el control y dominio de la infancia, imponiéndose a esa mujer. Es una de las pruebas de la maravillosa dirección del autor británico, que además deja de lado cualquier efectismo y recurso convencional para asustar al espectador. Aquí, el terror es psicológico y adoptamos el punto de vista de la protagonista porque Clayton decide seguirla en todo momento, no abandonarla, convertirla en el centro del relato, hacer que su percepción, distorsionada o no, sea también la nuestra.

Posteriormente, la llegada de Miles, expulsado de la escuela, es la gota que colma el vaso cuando forma, junto a su hermana, una pareja de niños que nos remiten a la maldad de la infancia, como en El otro, La profecía El pueblo de los malditos. Es entonces cuando la película entra de lleno en el terreno de lo turbador y Miss Giddens, que cae hechizada ante el encanto de los niños y su necesidad de amar y ser amada, progresivamente va cayendo en la cuenta de que algo siniestro ocurrió en la casa. Y será en un inquietante juego del escondite cuando definitivamente el terror asome en forma de espectros y tentaciones.

Una de las grandes virtudes de ¡Suspense! se encuentra en su carácter totalmente ambiguo. Jamás sabremos la verdad absoluta. Por un lado, la película nos da pistas que nos conducen a sospechar que todo es un producto de la imaginación de la institutriz (“A veces uno no puede evitar imaginar cosas”, dice), una mujer puritana demasiado permisiva y protectora que se crió en un ambiente religioso y parece sentir cierta represión sexual que podría haber plasmado, inconscientemente, en los niños, al formular su teoría sobre la corrupción de los pequeños a causa de la lujuria de la relación entre la anterior institutriz y un agresivo hombre, cuyos destinos sobrevinieron trágicos tal y como relata la criada (quien, por cierto, nada ve… o nada quiere ver). Por otro, podemos aceptar como verdadera la otra opción, la que conduce a la vertiente sobrenatural, lo que nos haría creer que los dos amantes fallecidos han regresado de la muerte para poseer los cuerpos de Miles y Flora. Y es que no sabemos si las visiones fantasmales del personaje de Deborah Kerr corresponden a su perturbada psique o a un fenómeno sobrenatural, como tampoco sabemos si por la casa de campo vagan almas en pena o si los niños son algo más que unos pequeños con inquietudes siniestras.

La película se cierra con un final contundente y devastador, tan consecuente como evocador: ¿Miss Giddens ha vencido al Mal… o ella misma se ha convertido en el propio Mal desencadenante de la tragedia?

Grandísima e hipnótica obra maestra que resulta indispensable para cualquier amante del cine que se precie. Ver por primera vez ¡Suspense! equivale a tocar el cielo como seguidor del fantástico y comprobar hasta qué punto se empaparon Amenábar y Shyamalan en sus muy inferiores Los Otros y El sexto sentido.

Valoración (0 a 5): 5

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20 pensamientos en ““¡Suspense!”

  1. Ya he visto “Calvaire”, Kesh. Lo he comentado en los comments de algún post de este blog. La bajé a raíz de los comentarios de Roberto y M. Toldo y me pareció sobrecogedora. Prometo un post sobre ella a corto plazo.
    ¿Tú ya la has visto? Tengo los subtítulos, por si los necesitas.

  2. Me he encargado de traducir los subtítulos una vez vista, no te digo más xD

    Es muy buena, pero desearía que fuera más malsana. No es tan enfermiza como podría llegar a ser. ¡Pero qué gran personaje es el posadero!

    BELLA, BELLA…

    Resulta inquietante desde el minuto cero, con esa galería de freaks que puebla la residencia de ancianos.

  3. Pues sí, Red, es incomprensible. Una obra maestra de esta magnitud se merece una edición en DVD gloriosa. Pero ya se sabe lo maltratados que están algunos clásicos…

  4. Por cierto, ya he visto CALVAIRE. Bueno, me pareción un film correcto. No puedo evitar acordarme de películas como DELIVERANCE, PERROS DE PAJA o LA PRESA, por momentos parece un compendio de las tres, añadiendo elelemento de la locura, y como no, la niebla esa que nos hace pensar que tal vez… bueno, mejor no lo digo, pero yas abes a que me refiero.

  5. En breve espero revisionar “Calvaire” y hacerle justicia con un post. Yo creo que tiene muchos puntos en común con “Deliverance”, e incluso la francesa me parece más inquietante y brutal. “Calvaire” tenía potencial para ser más salvaje aún, pero me parece un acierto que el director no se ensañe excesivamente. El final me parece fascinante y descorazonador…

  6. “Suspense” ws un clásico ya, y “Los otros” como bien afirmas tiene mucho mucho de la obra de Clayton. He puesto a bajar “Calvaire”, a ver qu tal. Saludos

  7. Yo tampoco me creo lo que haya dicho Amenábar. “Los Otros” bebe de “Suspense” como quien encuentra una fuente en el desierto. La influencia de la obra maestra de Clayton es muy notoria. Y claro, en comparación la de Amenábar queda reducida a cenizas…

  8. SPOILERS BRUTALES

    Hay más lecturas que no has comentado. La que yo estaba pensando constantemente es que los niños son malvados de por sí, sin necesidad de intervención sobreantural, y que ellos asesinaron a Quint y Jessel. Mi teoría se sustenta en el llanto de Jessel en la escuela, y en que quizás al final Miles muere como venganza de Quint por haberle asesinado. ¿No es muy extraño cómo mueren? Uno resbalándose por las escaleras, la otra ahogada… ¡Es imposible suicidarse ahogándose! En resumen: creo que los niños ni están poseídos ni nada, son malvados y los espíritus buscan venganza. Aunque por supuesto las demás lecturas son válidas e incluso más probables.

    La película me ha gustado mucho, aunque no me ha maravillado tanto como a ti. La dirección es MAGISTRAL, con mayúsculas. El plano que nombras de la araña y la mariposa me ha descolocado: no podía creer lo que estaba viendo, con esa cara de la niña tan en primerísimo plano. Los actores son soberbios, y los críos dan miedo hasta cuando sonríen.

    Es curiosa la sutil pederastia que flota en la película… No lo digo ya por los explícitos besos, sino por ejemplo por la escena en la que toman té Giddens y Miles: parecen un matrimonio charlando. Ella es una solterona virgen con una visión deformada del sexo y las relaciones humanas.

    Gracias por la recomendación!

  9. Bueno, y es probablemente el mejor o uno de los mejores arranques de película que he visto, junto con La Noche del Cazador y La Comunidad Del Anillo (no digas que no 😛 )

  10. “Amenabar aseguró en su momento no haberla visto, pero no me lo creo.”

    Pues yo oí a Amenábar decir que su “Los Otros” se inspiraba en “Al final de la escalera” (la peli) y “Otra vuelta de tuerca” (el libro) de Henry James, que no es lo mismo, pero viene a ser parecido, porque “The innocents” está basada en él. Puestos a reconocer, si hubiera visto la película (por cierto, vaya cinéfilo si no la había visto, pfff), lo habría dicho, que no le venía de ahí. De hecho, con decir que no la has visto quedas peor, pero no por amagar cualquier posible sospecha de plagio, sino porque, coño, francamente, ¿este tío me va de master del horror sin haber visto los clásicos?

  11. Kesher, tu teoría de que los niños son intrínsicamente malvados también la he apuntado… Lo que no había pensado (no soy tan perverso somo tú :P) es que los niños podrían haber asesinado a los criados. Es una posibilidad que está ahí y que, desde luego, es aún más malvada. La película es tan ambigüa que esa teoría también podría valer, sí.

    Lo de la mariposa y la araña con la niña en primer plano debería ser uno de los grandes iconos de la historia del fantástico. Es insuperable.

    El contenido sexual de la película también es considerable. La alusión a una relación entre una mujer y un niño se da desde que Miles entra a escena. La relación entre la institutriz y Miles camina por senderos próximos a lo puramente sexual.

    Es verdad que es uno de los mejores arranques de la historia. Ahora bien, no puedo estar de acuerdo en que incluyas ni a La Comunidad del Anillo ni a Las Dos Torres, dos películas que, con el tiempo y sin haberlas vuelto a ver, cada vez me parecen menos estimulantes. Es que eres un friki anillero, reconócelo. 😛

    Marnie, yo a Amenábar no sé por dónde cogerlo. Me da la impresión de que se cree que está encima de un púlpito o algo parecido. A mí su cine no me dice mucho.

  12. Por cierto, otro arranque extraordinario (de los mejores que he visto) corresponde a “The Haunting”, de Robert Wise, película que comparte algunos puntos con “¡Suspense!” (la ambigüedad, la atmósfera, el retrato de una mujer con dudas sexuales…). Me parece una obra maestra absoluta la de Wise. Kesher, trata de verla cueste lo que cueste.

  13. Max!

    cuanto tiempo sin pasar por aquí. Acabo de ver esta peli y he encontrado tu blog… y he de decir que lo de Kesher me pareció la opción más correcta. No paran de insitir en que quint murió de una amnera extraña, con los ojos abiertos y cara de sorpresa. También que Miles lo encontró. Lo que me hace pensar que claramente lo mató… Lo que no termino de apreciar es de que manera participaban los niños en lo de los criados. Kesher también habla de pederastia, y a mi me recuerda a ese momento en que Kerr está durmiendo. En el sueño vemos como cada criado lleva a un niño de la mano y se encierran en una habitación. Y sólo una secuencia antes la criada nos cuenta que es lo que hacían en las habitaciones…

    ¿Qué opinas?

    Mañana me paso a ver que me contestas…

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