Archivos para la Categoría 'Televisión'

13
Nov
09

“Mad Men”: Temporadas 1 y 2

Fascinado me hallo, he de reconocerlo. Mad Men, una serie norteamericana del canal AMC creada por Matthew Weiner (bien conocido como guionista de varios capítulos de la también fundamental Los Soprano), está suponiendo, para mí, una experiencia audiovisual que se acerca al orgasmo. Muchas son las razones que me conducen al disfrute total: ambientada en los sesenta, se centra en el retrato de los hombres y las mujeres de la época y, en concreto, en su trabajo en la agencia de publicidad Sterling Cooper, en Nueva York. Lo que se nos ofrece es una detenida mirada a la sociedad, a los comportamientos y a las relaciones entre ambos sexos desde una perspectiva sutil y sugerente, desarrollando su discurso mediante el menos es más y conectándolo con ciertos aspectos de la contemporaneidad. Y es que los personajes, que se suelen expresar por medio de miradas, gestos, silencios significativos o diálogos que en muchas ocasiones nadan en la ambigüedad o que demandan de segundas lecturas, son entes definidos con un cuidado exquisito.

A nivel formal, la serie alcanza una gran altura. Escenarios y vestuarios impecables, suaves transiciones entre escenas, escasos (o ningún) recursos visuales epatantes… En definitiva, un estilo elegante que, de tan ajustado, casi resulta invisible. Y aunque sea un tópico señalarlo, es como si nos transportara a esa época con enorme credibilidad.

Pero es imposible hablar de Mad Men sin resaltar la compleja figura de su protagonista, Donald Draper (Jon Hamm, soberbio), un hombre hecho a sí mismo que ha decidido lanzarse en una constante huida hacia adelante. Las revelaciones acerca de su pasado y de una identidad que le persigue lo sumen en un brete que, a pesar de su gravedad, no impide que mantenga el tipo y continúe su camino a trancas y barrancas, en permanente lidia entre su faceta interior, no del todo explicitada, y su interacción con lo que le rodea. El personaje, de excelente imagen, de ejemplar porte, es un publicista extraordinario cuya vida personal se tambalea. Aunque tiene un hogar idílico (una buena casa, estupendos ingresos, una esposa dulce, dos hijos pequeños), se siente vacío, desencantado, y busca otras alternativas fura del círculo familiar que rellenen sus lagunas existenciales. Los devaneos, claro, le meterán en serios problemas que se acrecientan hasta estallar. Y lo tiene bien empleado por su reprobable conducta moral, aunque, es curioso, el personaje tiene arrestos para cautivarnos, para seducirnos.

No es Draper el único estímulo, desde luego. Otros personajes tienen mucho que decir, como el arribista (y, en el fondo, frustrado) Peter Campbell, el mujeriego Roger Sterling, la atormentada Betty Draper (que fluctúa entre muy diversos estados de ánimo como consecuencia de su situación, encajada en la pasividad de la ama de casa dejada de lado) o la esforzada y tenaz Peggy Olsen. No es una serie, por lo tanto, que se agote en el protagonista estelar como gran alma mater, sino que funciona extrayendo partido del reparto coral, cada vez más entonado y perfilado en apoyo de unos intérpretes excelentes.

Podríamos aquí citar multitud de diálogos modélicos, de frases ingeniosas y sagaces. El texto es grande. Pero no es el lugar: lo mejor es experimentar por uno mismo el arte de la palabra que los guionistas brindan a sus personajes. Ya el primer capítulo es representativo, y me refiero a la ingeniosa manera en la que Draper “salva” a Lucky Strike mediante un slogan publicitario: “It’s toasted”

Actualmente está en emisión la tercera temporada. Seguiremos disfrutando… e informando.

31
Mar
09

Dossier Cine fantástico 2008 en Pasadizo.com

Desde hace ya diez años, Pasadizo.com está presente en la red ofreciendo contenidos para el lector aficionado al género fantástico. En nuestro empeño por seguir mejorando día a día publicamos este Dossier 2008, realizado por más de veinte colaboradores del portal, y en donde encontrarás un amplio repaso a todo lo que nos ha dejado el género a lo largo del año, tanto en películas como en series de televisión.

Un repaso por medio de completas críticas, dividiendo la producción por temáticas y nacionalidades: cine de animación, adaptaciones del cómic y literarias, secuelas y remakes, cine americano, europeo y de otras latitudes, fantaterror español, estrenos directos a dvd, series de televisión, así como tablas de puntuaciones de todas las películas estrenadas en 2008 por nuestro equipo de críticos a los que se este año se suman especialistas en género fantástico de la talla de Ángel Sala, Carlos Losilla, Pedro Calleja, Tonio L. Alarcón, Tomás Fernández Valentí, Antonio José Navarro o Sergi Sánchez, entre otros.

Carlos Díaz Maroto (Ed.)

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Ya está aquí el Dossier de Cine fantástico 2008 de Pasadizo.com: Se trata de un completísimo repaso de más de 300 páginas sobre todo lo que nos ha dado el género fantástico en el 2008 tanto en cine (estrenos en España) como en televisión, incluyendo algunas de las películas estrenadas directamente en DVD. Una enorme cantidad de reseñas (de calidad) por parte del Equipo Pasadizo y un cuadro de puntuaciones elaborado por críticos y colaboradores de la web conforman el espléndido contenido de un trabajo elaborado, de estupendo diseño y maquetación y apto para ser degustado con detenimiento.

He tenido el placer de colaborar en el Dossier mediante algunos textos, escribiendo sobre dos series de TV (True Blood y Fear Itself) y unas cuantas películas (Soy un Cyborg, El territorio de la bestia (Rogue), Saw 5, El patito feo y yo, El valiente Despereaux, Parking 2, Storm Warning, Aparecidos, Bottom Feeder, Boogeyman 2 y Wind Chill) .

Podéis descargar este extenso documento en formato .pdf en el siguiente enlace: CLICK!

Espero que sea de vuestro interés.

21
Oct
08

“Red”, “True Blood”, “Lost”…

 

Basado en la novela de Jack Ketchum y dirigido al alimón por Trygve Allister Diesen y Lucky McKee, Red es un drama de alto calado emocional interpretado a la perfección por un magnífico Brian Cox en el papel de Avery Ludlow, un tipo que arrastra un bagaje de tragedias personales realmente bestial. Cuando un chico, acompañado por su hermano y un amigo, dispara al perro de Avery sin motivo alguno, éste no descansará hasta obtener al menos una disculpa a pesar de los numerosos muros que encontrará en su camino. Hay algo muy emotivo y sobrecogedor en la implacable odisea que emprende el personaje de Cox, aflorando, además, los enormes sufrimientos de su pasado.

Red está concebida desde la sobriedad y la contención, lo que no impide que penetre con mucha contundencia en las miserias de la condición humana. Ese perro ejecutado a sangre fría desencadena una ristra de consecuencias insospechadas: desde el intento de negar lo sucedido a base de influencias e intereses a la inevitable violencia que estalla en su parte final.

Una película correctísima. Y para saber más, ahí va la crónica de Roberto Alcover Oti en el festival de Sitges: CLICK! .

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Atención, nuevo vicio personal televisivo: True Blood. Esta serie de la HBO, actualmente en emisión, llama la atención, en principio, por dos razones poderosas: Alan Ball, creador de A dos metros bajo tierra, está involucrado a fondo en el producto (productor, director, guionista) y lo atractivo que resulta la temática vampírica que tiene lugar en un territorio sureño y algo trash. Un buen puñado de curiosos y excéntricos personajes, un desenfadado toque vampírico en plan desmitificador y ciertos detalles alocados conducen a pensar que True Blood no se toma demasiado en serio a sí misma.

Aunque en algunos aspectos recuerda a Buffy Cazavampiros (la intrépida Sookie y su grupo de amigos, Sookie se enamora de un vampiro bueno…) y hasta a Twin Peaks (comunidad pequeña que esconde secretos, asesinatos por resolver, peculiares agentes del orden…), la serie encuentra su hueco como producto altamente adictivo que mejora capítulo tras capítulo conforme va desvelando sus cartas y desarrolla a unos personajes que al parecer van a dar mucho juego. Y, además, la ensalada se aliña con potentes cliffhangers, sexo, drogas y una sociedad que teme y margina a la especie vampira. Yo estoy bien enganchado.

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Esta intentona puede ser la definitiva. Me explico: Lost, ese fenómeno de masas televisivo, siempre se me ha resistido. Hace tiempo vi poco más de la mitad de la primera temporada y, un tanto hastiado por esos enigmas, decidí abandonarla. Pero ahora, no sé muy bien por qué (seguro que habrá influido la positiva impresión de algunos blogueros que para mí son referentes), me vuelve a picar el gusanillo de la curiosidad: ¿Qué demonios sucede en Lost? ¿Valdrá la pena aguantar hasta el final?

Bien, pues he reemprendido la serie desde el principio y ya estoy viendo los últimos episodios de la primera temporada. Mi intención, si no me canso antes, es ver las cuatro temporadas para, a partir de febrero, seguir la serie a ritmo americano cuando dé comienzo la esperadísima quinta. Porque, seamos claros, lo que no se puede negar es la habilidad de los responsables de la serie para atrapar a tantos espectadores y haber provocado un gigantesco aluvión de teorías para todos los gustos en relación a los enigmas planteados y acumulados. Que empleen o no malas artes en el sentido de dilatar y estirar el misterio hasta lo imposible, de sepultar un hilo abierto con otros, de rellenar con flashbacks reiterativos o poco interesantes… ya es otro tema cuya importancia es probable que sea secundaria.

26
Ago
08

“Robot Chicken”: Primera temporada

Atención, gente cachonda: Robot Chicken es una serie que, usando la mecánica de animación del stop motion, está protagonizada por muñecos puestos al servicio de la causa: es decir, de la gamberrada pura y dura dirigida al público adulto. Este producto parido por Seth Green y Matthew Senreich atiza de lo lindo en su objetivo de parodiar de manera brutal todo lo habido y por haber, y en especial aquello que forma parte de la cultura popular. Reflejo de ello es su perversa visión de personajes de ficción, actores de cine y televisión, programas de la caja tonta, vídeojuegos, publicidad, etc… Mediante una estructura definida en sketches, la serie se nutre del humor negro más negro y consiste en un bombardeo masivo y anárquico de momentos desternillantes desde un punto de vista realmente destroyer (violencia física y verbal, gore, escatología…).

20 capítulos (de unos 11 minutos de duración cada uno) conforman una primera temporada en la que sketches memorables hay muchos, aunque su sentido del humor ultracafre no sea plato para todos los gustos. Los responsables de esta salvajada no se cortan ni se andan con delicadezas, sino que se ensañan con ganas, a lo bruto. Y al igual que sucede en South Park, no se pretende que la forma sea sofisticada, sino que el contenido resulte ingenioso, divertido e irreverente. Para ello, casi todo sirve: desde los dibujos simplones hasta los muñecos.

Más inteligente de lo que pueda aparentar en un primer vistazo, Robot Chicken también sirve como friki-compendio de la ficción que ingerimos en el cine y la televisión. Y, para mí, pervertir iconos tiene su gracia y me encanta, así que, si me permitís, os la recomiendo mucho, mucho.

Para muestra, aquí tenéis algunos enlaces al YouTube: CLICK!CLICK! y CLICK!.

22
Ago
08

“Tell Me You Love Me”

Tell Me You Love Me (2007, 1 temporada) / Intérpretes: Jane Alexander, Adam Scott, David Selby, Sonya Walger, Ally Walker, Tim DeKay, Michelle Borth, Luke Kirby, Aislinn Paul.

En sólo 10 capítulos (la serie fue lamentablemente cancelada), Tell Me You Love Me elabora una de las más crudas, realistas, complejas, maduras y absorbentes disecciones de las relaciones sentimentales que al menos yo haya visto. Son tres las parejas en crisis sometidas al análisis del escrutador ojo de la cámara: cada una, en diferentes situaciones que corresponden a estados y circunstancias variables. Así, tenemos a la pareja con hijos que ha perdido el deseo sexual asfixiada por la rutina, la pareja que intenta lograr el embarazo sin éxito y de manera casi angustiosa y la pareja rota por el deseo posesivo de uno de los componentes, que se debate entre contradicciones. Sobre este completo tamiz, la serie efectúa un retrato de las turbulencias surgidas sobre unas relaciones frágiles que tienen algo en común: acuden a la terapia como solución de urgencia.

Como buen producto de la HBO, Tell Me You Love Me apuesta por el realismo y la autenticidad en el tratamiento de los personajes y el desarrollo de los guiones, sumergiéndose en la psicología y el comportamiento, lleno de matices, de una gente que padece problemas que están a la orden del día. No en vano, muchos espectadores podrán verse reflejados e identificados en este cuadro humano en ebullición. Es, en otras palabras, una ficción tan verdadera que uno siente a los personajes y su (nuestro) dolor como propio.

Con un cuidado exquisito al trazar a los personajes y escribir líneas de diálogo creíbles e inteligentes, la serie renuncia incluso a una cabecera o entradilla (sólo hay títulos de crédito al final de cada capítulo), se despoja de elementos accesorios y brilla en todo su esplendor en virtud de sus guiones milimétricos y dotados de un ritmo vivo e implacable. Aunque la serie se centra en estas parejas muy de cerca, dejando en segundo plano casi todo lo demás, hay aquí un gran dinamismo y el interés jamás decae.

El plantel de actores, por otra parte, es magnífico y entregado a la causa porque no sólo transmiten emociones y sentimientos, sino también el grado de fisicidad necesario para que veamos esa vertiente que tanto se escatima en otras series (o películas): la sexualidad mostrada con atrevimiento (y clase), es decir, sin pudor y como una pieza más de la relación. 

Y si bien la serie en ocasiones es casi desoladora, en el fondo y a pesar de todo cabe un rayo de esperanza, de luz, de alivio.  

Una obra maestra de la alta televisión, o sea, de la HBO.

09
Ago
08

“King of the Ants” y otra magistral serie de la HBO

Da la impresión de que aquí, con King of the Ants (2003), Stuart Gordon dé comienzo a una serie de películas que cuentan historias urbanas de la mano de personajes que se encuentran en conflicto con el entorno y sus semejantes. Los peligros de las calles ponen en aprietos a Chris McKenna, William H. Macy y Stephen Rea en, respectivamente, King of the Ants, Edmond y Stuck; y la reacción no es otra que la de enfrentarse a la amenaza tras la correspondiente catarsis. Más alejado ahora del género fantástico (aunque no del todo exento, pues en las series Masters of Horror y Fear Itself regresa al redil), Gordon parece haber entrado en la etapa artística más inspirada de su filmografía al retratar con singular contundencia los avatares de estos tipos que las pasan putas y se rebelan.

Aunque algo tosca en su desarrollo dramático, no más que regular en el apartado actoral y a veces muy zetosa en ciertas resoluciones visuales (por ejemplo, los delirios pesadillescos del protagonista), esta película de bajo presupuesto propone, en la figura de un don nadie que trata de ganarse la vida, un salvaje descenso a los infiernos seguido de un posterior renacimiento simbólico que sacude con crueldad. Sean Crawley, atrapado en una escalada de violencia tras haber cometido un asesinato por dinero, cae como un pobre diablo y emerge con una fuerza desatada, lo que supone una nueva incursión en las revenge movies

En cualquier caso, Gordon consiguió pulir defectos y mejorar tanto en Edmond como, sobre todo, en la excelente Stuck.

Valoración (0 a 5): 3

Por otro lado, no me resisto a dejar constancia de uno de los mejores descubrimientos que he experimentado en los últimos meses. Se trata de la serie Tell me you Love me, otra joya (y van…) de la cadena HBO que me ha deslumbrado y también dolido. Desde un enfoque realista, somos testigos directos de las tormentosas relaciones sentimentales entre varias parejas, aquejadas, cada una, de sus propias problemáticas.

Vistos los dos primeros capítulos, me parece que alcanza el rango de obra maestra televisiva. Extraordinariamente interpretada y escrita, la serie enfoca a esos personajes y se detiene en ellos para elaborar una radiografía descarnadísima (como pocas veces se haya visto) de las relaciones.

Es grandiosa, pero, como ya he dicho, duele, pues no pocos espectadores se podrán ver identificados de algún modo con lo que se nos muestra. Pero la desgracia, joder, es que la serie se canceló tras su primera temporada.

04
Ago
08

“Fear Itself”: Capítulos 7 y 8

Vamos con otra tanda de una serie que no acaba de levantar el vuelo:

Capítulo 7: Community

Mary Harron, directora de la conocida American Psycho y de la más interesante The Notorious Bettie Page, decepciona en este capítulo que gira en torno al concepto de la comunidad cerrada que se rige por sus propias reglas para controlar férreamente al individuo. Esta idea, sobre la que se ha tratado en multitud de ocasiones, podría haber dado mucho juego como reflexión acerca de las sociedades colectivas aisladas e intervencionistas, pero, por desgracia, no es el caso.

Aunque se apunta algún inquietante aspecto (el hogar idílico, la procreación impuesta, el ideal de familia), todo queda en meros esbozos y nada cuaja. La narración, los personajes y el ambiente carecen de la debida fuerza, del necesario carácter, y el progresivo enrarecimiento de lo acontecido transcurre como si se hubiese conectado el piloto automático. El planteamiento, así, se echa a perder al no haber profundidad ni atrevimiento. Tampoco el final y su fatalismo, que se aventura en la distancia, salva el capítulo de la mediocridad.

Capítulo 8: Skin and Bones

En principio, basar la trama en el mito terrorífico del Wendigo se ha de considerar algo ciertamente atractivo. Además, su director, Larry Fessenden, conocía el material pues ya lo manejó en su modesta y regular Wendigo. Retomando, pues, la leyenda de ese algo malo de voracidad extrema y que posee cuerpos, el capítulo comienza poniendo en escena una situación desasosegante: Grady (un esquelético Doug Jones) regresa al hogar tras varios días desaparecido en el bosque. Y ya no es el mismo que una vez se fue.

Es de lamentar que, con el transcurso de los minutos, el capítulo pierda el norte debido, sobre todo, a su indefinición y a su vulgar exceso explícito. Si en principio el planteamiento remite a un terror sugestivo, después se convierte en un sainete prácticamente ridículo que llega a incluir momentos de pura parodia en la escena caníbal en la cocina. A partir de ahí, todo es demasiado descerebrado, y hasta Doug Jones, de físico idóneo para el papel, se antoja un personaje de opereta. Para más inri, Fessenden resuelve con mucha torpeza los instantes más intensos.

27
Jul
08

“Weeds”: Temporada 3

Weeds / Creadora: Jenji Kohan / Intérpretes: Mary-Louise Parker, Elizabeth Perkins, Hunter Parrish, Kevin Nealon, Alexander Gould, Justin Kirk, Romany Malco…

Tras el paródico cliffhanger que cerraba la excelente segunda temporada, en esta tercera las cosas se siguen complicando a tope para Nancy Botwin y compañía. El tráfico de marihuana acarrea consecuencias, en este caso relacionadas con matones, pandilleros y gente de mal vivir hasta desembocar en un final que, a su vez, supone un incierto nuevo comienzo. Y es que el personaje de la adorable Mary-Louise Parker, siempre capaz de superar obstáculos de toda índole por medios imprevisibles, vuelve a embrollarse en una culebronesca sucesión de idas y venidas francamente delirantes.

Lo mejor de esta tercera temporada de Weeds es, sin duda alguna, su rompedor y sorprendente final, lo que, espero, insufle aire fresco a una serie que corre el riesgo de que se agote su efecto efervescente. De hecho, ya en estos capítulos se ha dejado sentir algún que otro síntoma de agotamiento de ideas reflejado en un abuso de elementos caricaturescos demasiado reiterativos y una evolución más estática de los personajes. Uno diría que, tras arrancar como un ciclón con dos temporadas magníficas en su mordaz, descarado y chispeante desarrollo, este producto de la cadena Showtime se ha estancado un tanto, y por ello un cambio tan contundente como el acontecido en el capítulo Go se tiene que dar como bienvenido.

Espero, por lo tanto, que la cuarta temporada, que ahora se emite en USA, retome la chispa. Pase lo que pase, aquí lo contaremos.

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23
Jul
08

“Fear Itself”: Capítulos 5 y 6

Recogiendo en cierto modo el testigo de la serie Masters of Horror, Fear Itself es una nueva antología televisiva de historias de terror en capítulos independientes que han sido encargados a algunos directores y guionistas de género de mayor o menor renombre. Evidentemente, ha sido difícil resistirse a la tentación (a pesar de las críticas negativas que he leído en internet), así que he probado, de momento, con los capítulos 5 y 6, que son los últimos que se han emitido en USA. ¿Conclusión? Pues, sinceramente y sin demasiadas expectativas, me ha quedado un ligero regusto de decepción.

Capítulo 5: Eater

Con un ojo puesto en Asalto a la comisaría del distrito 13 y El silencio de los corderos, en Eater se nos plantea una situación de encierro que abarca a una chica atraída por lo macabro y recién ingresada en el cuerpo de policía y a un tipo temible que ha sido encarcelado. Cazador y posible presa pasan la noche en la comisaría. 

El veterano Stuart Gordon, al fin y al cabo la mejor baza del tinglado, imprime un toque de pesadilla y angustia al escenario cerrado y, además, narra a ritmo incesante, lo que se traduce en una pieza intensa que no permite el respiro ni el aburrimiento durante sus 40 minutos. Sin embargo, no cabe hallazgo alguno en un guión basado en un juego del gato y el ratón que se presenta obvio y sin mayor novedad. Algún despunte gore y un final cachondo destacan en un capítulo que se hace entretenido, lo que no es poco pero tampoco mucho.

Capítulo 6: New Year’s Day

Más flojo resulta el episodio dirigido por Darren Lynn Bousman y escrito por Steve Niles que toma como referentes algunas fuentes como 28 días después (el despertar en un mundo apocalíptico), Amanecer de los muertos (la contundencia y rapidez de los infectados) o Resident Evil (el vestidito y las botas de la prota). Aquí también es una mujer el personaje principal de esta huida hacia adelante que pertenece al subgénero de los zombies/infectados, de forma que en todo momento se nos sitúa en su prisma, escapando de amenaza tras amenaza en un entorno siempre hostil.

La verdad es que el punto de partida es prometedor, claro, así como su perversa alusión a la venganza (de ultratumba) del amor no correspondido (muy propio de los cómics de la EC), pero la efectista dirección del realizador de las secuelas de Saw y el guión (con giro tramposo) de Niles restan enteros y eficacia a un episodio que va a menos… hasta convertirse en algo prácticamente prescindible.

Veremos, de todos modos, qué nos deparará Mary Harron (American Psycho) en la próxima entrega.

13
Jul
08

El final de “The Wire”: 5ª y última temporada

The Wire / Creador: David Simon / Intérpretes: Dominic West, Wendell Pierce, Clarke Peters, Andre Royo, Michael K. Williams, Aidan Gillen, Jamie Hector, John Doman, Delaney Williams, Lance Reddick, Deirdre Lovejoy, Sonja Sohn…

Los que visitáis de vez en cuando este blog ya sabéis que hemos hablado en repetidas ocasiones de la serie The Wire, una de las joyas más valiosas (¿e irrepetibles?) de la cadena HBO. Mi admiración por este producto televisivo es total, e incluso en cierto momento llegué a escribir, atrevido que soy, que teníamos la suerte de haber coincidido en el tiempo con esta maravilla puesto que estamos, desde mi punto de vista, ante una de las obras maestras incuestionables de la historia de la televisión. Por sus características, no tiene parangón; es un producto diferente y exclusivo. Alabada sea.

Asombrado por la altísima calidad de las primeras tres temporadas, llevadas al vuelo por guiones adultos, realistas y que hacían encajes de bolillos para entrecruzar líneas narrativas, me resultó algo decepcionante el carácter casi transitorio de la cuarta. No obstante, esta quinta y última temporada ha levantado de nuevo el listón, y gran culpa de ello la ha tenido el mayor protagonismo del que ha disfrutado el rebelde Jim McNulty (Dominic West), uno de esos personajes televisivos que jamás, jamás, jamás olvidaremos. Sus tejemanejes policiales, llevados a cabo por causas loables aunque tenga que traspasar la legalidad, son, en esta ocasión, más enloquecidos que nunca. También ha tenido especial peso el Robin Hood de las calles, azote del temible Marlo: el carismático ladrón de capos Omar Little, interpretado de forma memorable por Michael K. Williams.  

Para que os hagáis una idea los que no la habéis catado aún, The Wire es como un caleidoscopio sobre el entorno urbano y sus múltiples ramificaciones. Tomando como punto de partida el tráfico de drogas a pie de calle, en un underground/jungla humana que se palpa y se huele, la mirada de largo alcance se extiende a la disfuncionalidad del sistema: policial, judicial, político, social, educativo y mediático. Todo tiene sus aristas, sus intríngulis, sus puntos fuertes y débiles, sus luces y sombras, su grado de honestidad y corrupción. El enfoque es complejo dado que abarca diversos puntos de vista y ámbitos desde la posición de personajes de todo tipo y color que evolucionan. Y la máxima de obligado cumplimiento es clara e innegociable: el realismo, la autenticidad, la proximidad. Lo que sucede en esta serie es dolorosamente creíble hasta extremos insospechados. Será por el retrato tan preciso del escenario y de los que por allí departen.

Por supuesto, la impresión de realismo se debe al dibujo de los personajes y a la interpretación de los fabulosos actores pertenecientes a un reparto coral amplísimo en estado de gracia. Además, la puesta en escena, seca y sobria, y la progresión dramática en virtud de una narración firme como ninguna otra contribuyen a la sensación de verdad que se muestra en cada fotograma. 

A lo largo de sus cinco temporadas, la serie creada por David Simon se ha mantenido fiel a sí misma, sin traicionar su estilo ni su concepto. La cohesión es tal que The Wire se configura como un gran conjunto de piezas ensambladas sin mácula, como un enorme fresco que retrata lo que se cuece ahí abajo en relación a la droga y aquello que envuelve a este negocio de innumerables consecuencias y tentáculos sociales.

Lo que sabemos, después de verla y llegar a su final, es que la lacra del narcotráfico perdurará y el testigo será recogido por otros sin que nadie pueda evitarlo. Incrustada en la sociedad como un mal endémico, sigue y sigue y sigue…

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Apuntes: The Wire…

05
Jun
08

Apuntes: The Wire, Rogue, Romero, NBA…

Saludos, amigos. Después de una ausencia prolongada y escasas actualizaciones, regreso por aquí para dejar constancia de algunos (pocos) asuntos que me gustaría comentar:

- He terminado (¡por fin!) la 4ª temporada de The Wire y ya he iniciado el visionado de la 5ª y última. Que quede claro que esta serie de la HBO es extraordinaria por sus matices, su complejidad, su realismo, su cohesión, su mesura… Todas las piezas, que son muchas, encajan en virtud de unos guiones trabajadísimos que cuidan el detalle hasta extremos inauditos. Tramas, personajes, interpretaciones, puesta en escena… Drogas, política, policía… Corrupción, violencia, decadencia, arribismo, incompetencia, juegos de intereses… El drama urbano definitivo. No obstante, la 4ª es una temporada prácticamente de transición, homogénea pero sin elevados picos de emoción e interés, algo difusa, excesivamente alejada del equipo de escuchas… A decir verdad, si las tres seasons anteriores son imperdibles, ésta, que en absoluto es desechable, no alcanza tan alto nivel. La 5ª, en cambio, sugiere grandes cosas, comenzando por la vuelta del McNulty que más nos gusta a la gente de mal vivir.

- También he visto Rogue: El territorio de la bestia. En primer lugar, me ha parecido un paso atrás respecto a la excelente Wolf Creek, ese survival horror tan fascinante que, tras una primera parte extraña y atmosférica, se dedica a jugar con los tópicos retorciéndolos e invirtiendo en el empeño una perversidad notable. Una película perturbadora a base de bien. Y Rogue, por su parte, no es sino una monster movie tan correcta como “domesticada” acerca de un cocodrilo gigantesco en conflicto con un grupo de turistas. Su mayor atisbo de mala leche, de subversión, es precisamente la canción de los créditos finales. Así, la película en sí transcurre por un camino mascado y carente de la fuerza que se suponía a un director con las credenciales de Greg McLean. Y es que tampoco saca el suficiente partido atmosférico del escenario natural ni, desde luego, destaca por sus personajes e intérpretes. Hay que reconocer que en cierto modo hasta puede causar la simpatía propia de las viejas películas monstruosas de serie B, pero, para mí, el resultado, además de algo ingenuo, está lejos de entusiasmar.

- De igual modo, ha quedado vista la última del señor George A. Romero. Está claro que Diary of the Dead no contiene la naturaleza primaria de la trilogía clásica de Romero sobre los muertos vivientes: o sea, que la película no desciende a cloacas tan sucias y enfermizas como en los mejores tiempos de su director. Y es que no falta el gore, claro, pero en términos de atmósfera y progresión dramática resulta demasiado pulcra, limpia… En este caso, nos encontramos de nuevo con el estilo de la cámara subjetiva que registra lo que sucede de la mano de esos personajes del todo funcionales. Los muertos regresan, y un grupito de jóvenes, implicados de lleno en un rodaje estudiantil, deciden seguir grabando aunque a su alrededor les salpique la sangre continuamente. Rocambolesco. Si algo redime a la película es su voluntad de cachondeo. Uno no se puede (ni se debe) plantear la veracidad de la situación (tampoco había que hacerlo en Cloverfield), puesto que la película ya se encarga de transmitirnos que el asunto de la cámara subjetiva no deja de ser un artificio. Dejando aparte el plano dibujo de los personajes, la sensación de repetición o la brocha gorda que aplica Romero a la hora de reflexionar sobre los nuevos formatos o soportes (digitales, YouTube, blogs, webs…) y la tendencia actual a grabarlo y difundirlo todo, incluso arriesgando la propia vida por conseguir la exclusiva, la verdad es que la película tiene gracia, pues se ríe de los tópicos zombis, y entretiene (aunque algún recorte de metraje no le habría venido mal). No será para tirar muchos cohetes, pero a mí me ha gustado y me parece superior a la, esta sí, floja Land of the Dead.

- Driblando el cine y las series de televisión, el acontecimiento del momento para quien esto escribe es la final de la NBA que Boston Celtics y Los Ángeles Lakers disputarán a partir de esta madrugada. El enfrentamiento soñado que rememora las rivalidades pretéritas protagonizadas por grandes leyendas de la NBA está servido. Prácticamente todo el mundo deseaba este fin de fiesta. La expectación es tremenda y se augura el mayor éxito mediático de los últimos años. Y luego también está aquello de ver y disfrutar del tío espigado ese de Sant Boi, al que le va a tocar fajarse a base de bien. Yo no me la voy a perder… ¡Pow Gasol rules! 

25
Abr
08

“South Park”: El cartoon destroyer

Trey Parker y Matt Stone son dos tipos necesarios y peligrosos: o sea, dos francotiradores sin escrúpulos que dominan a la perfección su terreno y no dejan títere con cabeza. Las cabezas pensantes de South Park son los dueños y señores de un fascinante universo de dibujitos animados que exprimen, retuercen, pervierten y corrompen a su entero antojo. Así, la ficción animada en formato televisivo les permite realizar una agudísima radiografía de Norteamérica que poco tiene de gratuita, pues bajo su apariencia de producto grueso y zafio tenemos una inteligente, ingeniosa y corrosiva mirada que aúna la crítica con la diversión pura y dura. 

¿Es South Park una serie provocadora, políticamente incorrecta, que busca constantemente las cosquillas de unos y otros a cañonazo limpio? Sí, sin duda. Y lo bueno del caso es que no se limita a provocar por el simple hecho de hacerlo, sino que, de algún modo, “justifica” sus furibundos ataques (sangrantes, escatológicos, etc…) al encontrarse insertados con mucha habilidad en unos guiones audaces y siempre sorprendentes. Por lo tanto, las muchas barbaridades y su negrísimo humor, tan cercano al mal gusto, fluyen con naturalidad dentro de la construcción de un gran guiñol del ser humano.  

Además, Parker y Stone se nutren de muchos referentes de la cultura pop y de la actualidad sociopolítica para parodiar el objetivo con saña y, por supuesto, toneladas de mala leche.

Aparte de torpedos tan descacharrantes como Britney’s New Look (devorand ídolos caídos) o Canada on Strike (¿Huelga de guionistas?), una de sus últimas joyas, incluida en la excelente 12ª temporada (ahora en emisión), es el capítulo Over Logging, donde la ausencia de internet, ya convertido en una droga de primera necesidad, hace cundir el pánico entre la población. Se puede ver on line en: http://www.southparkstudios.com/guide/index.php?season=12

¿Más? Ojo a los capítulos Fantastic Easter Special, Night of the Living Homeless (¡¡¡I don’t have any change!!!) o la trilogía Imaginationland de la 11ª temporada, que también puede verse en: http://www.southparkstudios.com/guide/index.php?season=11

¿Más? Todas las temporadas, gratis y on line: http://www.southparkstudios.com/

04
Feb
08

El milagro de Manning

 

1 minuto y 15 segundos para el final de la SuperBowl. El tiempo se agota. Los New York Giants pierden 10 – 14 y atacan, quemando sus últimas naves, buscando una machada in extremis. Entonces, Eli Manning, el quaterback del equipo neoyorquino (y luego declarado como MVP del encuentro), se zafa del derribo milagrosamente y conecta un gran y larguísimo pase a su compañero David Tyree, que, en el aire y cayéndose de espaldas, consigue completar la recepción de una manera casi imposible de creer. Fue la jugada clave del partido (aquí está el vídeo) porque a continuación llegó el touchdown definitivo que permitió a los Giants remontar la final y derrotar a los todopoderosos New England Patriots por 17 – 14.

Contra todo pronóstico, los Giants se impusieron a un rival superior (invicto, de hecho, durante toda la temporada) gracias a su rocosa defensa, que maniató el talento ofensivo de unos Patriots encabezados por el mediático Tom Brady. Fue una SuperBowl marcada por el dominio de la defensa, muy táctica, poco espectacular… pero disputadísima, tremendamente emocionante y con un desenlace de infarto. 

La grandeza, amigos, de un deporte que no es tan coñazo como algunos lo pintan.

Vídeo resumen del partido.

03
Feb
08

Razones para ver la SuperBowl

 

Esta noche, a partir de las 00:00 horas, Canal + retransmite la gran final de la XLII Edición de la SuperBowl que enfrentará a New England Patriots y New York Giants en el Estadio Universitario de Phoenix (73.400 espectadores).

Razones para trasnochar:

- A partir de las 01:00 horas, Paco González y su equipo (con Ponseti, Xavier Saisó, Castaño y demás) comienzan un Carrusel especial de madrugada (“La noche más golfa”) en la cadena SER que aporta su mirada cachonda y gamberra a la SuperBowl. Ya es un clásico de la radio española. Las risas están aseguradas en la noche más desmelenada.

- Las dimensiones del espectáculo. Dice Santi Segurola en el MARCA: “Cerca de 100 millones de telespectadores verán el partido que define el momento cumbre del deporte norteamericano. Durante las 41 ediciones anteriores, la SuperBowl se ha creado una mística tan particular que nada puede resistirse su tirón deportivo, mediático y comercial. Todo resulta excesivo en la NHL, lo que en buena parte define el espíritu americano”.

- Los New England Patriots aspiran a ser el segundo equipo en la historia que se proclame campeón sin haber perdido ni un partido. El único que lo ha conseguido hasta el momento son los Dolphins de Miami en 1972.

- Los Patriots se caracterizan por su capacidad ofensiva, mientras que los Giants se hacen fuertes en su sólida defensa. Los primeros son los grandes favoritos y, enfrente, los neoyorquinos tratarán de resistir como puedan y hacer saltar la sorpresa.

- La brillantez de los Quaterback. Por un lado, el famoso Tom Brady, de los Patriots, uno de los mejores jugadores en su puesto, codeándose con leyendas como Joe Montana. Por otro, Eli Manning, de los Giants, cuyo hermano, Peyton Manning, curiosamente fue considerado como el MVP de la final de la pasada edición.

- Se estima que puede ser la SuperBowl más vista de la historia.

- Algunos datos: 93 millones de telespectadores en todo el mundo, un incremento del 30% en la venta de pizzas y del 60% en televisores, casi dos millones de euros por cada anuncio de 30 segundos, 14 toneladas de bocadillos consumidos, un incremento del riesgo de infarto del 250% …  

- En MARCA: “Este es un deporte sucio, destructivo, y por eso lo jugamos nosotros, no los que están en el baloncesto”, dice el defensa Strahan.

09
Ene
08

Me introduzco en la 4ª y bajo escucha

Poco a poco, sí, pero estamos en ello. Degustando, degustando y degustando.

Vistos los primeros cinco capítulos de la cuarta temporada de The Wire y… el nivel, naturalmente, sigue siendo soberbio. Ya lo hemos dicho antes por aquí: es admirable la solidez del conjunto y que en ningún momento traicione su personalidad, su estilo, su tono. Todos los capítulos forman parte de un todo increíblemente homogéneo y fiel a una concepción que ya se percibía en la primera escena del primer capítulo de la serie.

Lo cierto es que no me canso de recalcar el realismo, la inteligencia y la madurez con que están (re)tratados los complejos mecanismos de la política, de las fuerzas policiales y del tráfico de drogas a pie de calle. La ficción parece tan veraz, tan auténtica, tan cruda…

Y la labor de casting se antoja en verdad prodigiosa. Los actores, del primero al último y sin excepción aparente, consiguen que los personajes (muchos y cambiantes) tengan vida propia, que casi se salgan de la pantalla, que nos los creamos de principio a fin.

Yo no sé de cuántas series (o películas, ya que estamos) se podría decir lo mismo, la verdad. The Wire es un prodigio de nuestra época audiovisual, así de claro, y nosotros, los seguidores de tamaña obra maestra de la HBO, tenemos la suerte de coincidir en el tiempo con ella para disfrutarla.

La carrera política del candidato Carcetti, la delicada situación de nuestro querido equipo especial de escuchas, la evolución de los personajes, las andanzas del escurridizo Omar, lo temible del emergente Marlo…

PD: Atención a la presencia del escritor Dennis Lehane (Mystic River) como guionista del cuarto capítulo de esta temporada.




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El título del presente weblog, "Videodrome", está extraído de la película del mismo nombre, dirigida por David Cronenberg en 1983. Haber usado este título es una muestra de admiración y homenaje hacia una obra capital y trascendente en su género. Y de igual modo, el nick del autor de este weblog, Max Renn, supone un tributo al personaje protagonista.

¿Qué es Videodrome?

"The battle for the mind of North America will be fought in the video arena: the Videodrome. The television screen is the retina of the mind's eye. Therefore, the television screen is part of the physical structure of the brain. Therefore, whatever appears on the television screen emerges as raw experience for those who watch it. Therefore, television is reality, and reality is less than television" (Videodrome, 1983)