“Insidious” (2010), de James Wan.
Como acertadamente dice Mónica Jordan en su crítica para Miradas de Cine, “Insidious” es una carta de amor al género dividida en tres partes diferenciadas que corresponden a tres subgéneros: las casas encantadas, los exorcismos-espiritismos y las pesadillas etéreas del viaje “al otro lado”. En cada momento, Wan hace uso de un estilo coherente con lo que pretende narrar/transmitir: en el primer tercio, suavidad, profundidad y sugerencia que desgrana ruidos y apariciones esquinadas; en el segundo tercio, la estrechez, claustrofobia y oscuridad de la indagación en el origen del Mal; y en el tercer tercio, lo incomprensible, lo absurdo y lo atmosférico de la incursión en otro “mundo” irracional, enloquecido. De igual modo, se juega hábilmente con el punto de vista protagónico: la madre, el hijo, el padre. De un lado a otro. Y la verdad es que todos esos cambios de tercio añaden atractivo a esta hora y treinta y tantos minutos de buen disfrute.
A mí me parecen loables las intenciones de Wan. Creo que su película es precisa, calculada y más rica en detalles de lo que a priori puede parecer. De hecho, me parece una película que se merece que regresemos a ella para apreciar mejor su estudiada estructura y la cantidad de elementos nada gratuitos que nos pueden hacer pensar en otro nivel de significado: el cuestionamiento de la figura paterna, la desintegración de la familia, el Mal que acecha hasta en los hogares acomodados, el pasado como losa perdurable…
En todo caso, esta película tampoco necesita de coartadas intelectuales o alegóricas o teóricas o del tipo que sean. No. Es un divertimento que homenajea y bebe tanto de lo clásico como de lo contemporáneo pero que también toma cierta distancia respecto al género. Los dislates cómicos, casi de parodia, me indican que Wan y los suyos defienden la validez de las miradas desacomplejadas hacia el terror, de esas ópticas que tampoco se toman muy en serio a sí mismas. Así, los responsables huyen de la seriedad, de la gravedad, y entretienen al espectador a partir de un recital de referencias tratadas con una sorna apreciable. Quiero decir que, más allá de detectar o no las referencias genéricas, el público menos fogueado también puede disfrutar del sentido puramente lúdico de la propuesta.
Sinceramente, no me da la impresión de que la película pretenda perturbar en grado sumo. Tal vez sí trate de inquietar, de incomodar, de sobresaltar, pero no creo que intente ir por la línea “dura” del género. Desde luego que no. Aparte de los aspectos cómicos y excéntricos, localizados en los dos últimos tercios de metraje, incluso veo cierta ingenuidad premeditada que remite a producciones clásicas y un desenlace-giro que bebe de los entrañables cómics de la EC.

Existe una pelicula con este titulo nada mas no se de que se trata ya que no vi pero tiene aires de posesion de casas
Vaya cara tiene la señora, da miedito!
Pelicula recomendable aunque no de las mejores de su genero.
sin duda saw no tiene comparacion… pero insidius es una pelicula muy completa, buena trama, buen final para aquellos que nos gusta el terror.