
Carretera asfaltada en dos direcciones (Two-Lane Blacktop, 1971).
De Monte Hellman.
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En el último número de la revista Cahiers du Cinéma España aparecen unos textos (artículo y entrevista) acerca del director Monte Hellman, apadrinado por Roger Corman en sus comienzos y admirado por Tarantino, que ahora se encuentra rodando su próxima película, Road to Nowhere.
El otro día vi Carretera asfaltada en dos direcciones (Two-Lane Blacktop, 1971), una extrañísima y vanguardista road movie que tiende a la abstracción. Dos personajes sin nombre se ganan la vida en duelos de alta velocidad con otros conductores a los que retan y encuentran en el camino. En su recorrido, se cruzan con otro conductor sin nombre, interpretado por Warren Oates, y con una chica sin rumbo, que salta de unos a otros. Llama la atención los escasísimos diálogos, la parquedad expresiva de los actores y el tono sobrio y seco de la propuesta, verdaderamente lacónico, que evade la dramatización y no alza la voz. Asimismo, se percibe cierto fetichismo a la hora de tratar y retratar los automóviles. Digamos, por lo tanto, que Hellman dirige una película atípica, personal, vaciando la escena y mostrando cuerpos y máquinas en acción, en movimiento. Una obra, en fin, que no desentonaría si se estrenara ahora, pues su modernidad y sus características permiten que se disfrute de ella sin tener muy en cuenta el contexto de su época, sitúandola en común con ciertas propuestas actuales que apuestan por el vaciado, el minimalismo y el peso del entorno, del ambiente. En definitiva, uno de sus valores es su atemporalidad, su no esclavitud a un tiempo de determinado y su condición de mantener la frescura sin envejecer.
Desasosegante, desconcertante, atmosférica e intrigante (famosa es, además, por el plano que se quema), dicen que es una de las road movies más puras que el cine nos ha dado. Richard Linklater, por ejemplo, es un admirador absoluto, y ha llegado a establecer 16 razones por las que hay que ver esta película: CLICK!.
Y enlazo una excelente crítica de esta hipnótica película en Miradas de cine, en donde se explican sus muchas virtudes con profusión: CLICK!.
PD: A corto plazo, volveremos a hablar de Monte Hellman en este blog.
PD2: Vía Focoforo, aquí tenéis una ilustración de Mauro Entrialgo acerca de la obra de Hellman: CLICK!.
Precisamente la he visto hace nada. Me ha encantado lo minimalista que es, apenas hay una historia, los personajes apenas hablan, y no se sabe muy bien qué es lo que buscan, o cual es su objetivo, más allá de seguir en la carretera.
A qué número de la Cahiers te refieres, ¿al de octubre o noviembre?
Me refiero al número de octubre de Cahiers: http://www.caimanediciones.es/sumario_num27.html
No están mal los textos que en ese número de la revista dedican a Monte Hellman, pues se habla de su cine y de su próximo proyecto. Es interesante.
Como he dicho, a mí es una película que me gusta. Hellman propone un vaciado dramático muy atractivo y desafiante. Además, también vacía cualquier sentido de aventura competitiva, pues da lo mismo el resultado de cada duelo. Es un viaje a ninguna parte.
Por cierto, en Madrid, en la Filmoteca, este diciembre van a programar un ciclo sobre Monte Hellman. Aprovecharé para ver alguna otra peli suya
Bueno, yo tengo previsto hacerme un miniciclo particular de Monte Hellman en mi casita, jeje. Próximamente postearé algo al respecto y a ver si podemos entrar a debatir algunos aspectos de su cine.